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Descripción: La actual finca/quinta San Ramón, antes Quinta de las Cortaderas ha acompañado al crecimiento de Cortaderas mediante donaciones realizadas por sus propietarios con las que se construyeron diversos edificios públicos. Su comienzo se remonta a 1824 cuando el Capitán José Lucero adquiere las tierras de las familias Reinoso, Ferreyra y Febre. Posteriormente en 1889 la hija del Capitán, Juana Lucero vende 54 has a Ramón Lucero, padre de Franklin Lucero nacido en 1897, destacado militar que ocupo diferentes cargos en la primera presidencia de Juan Domingo Perón. La finca fue heredada de su padre y la llamó San Ramón en su honor. Comienza a construir la vivienda entre 1947 a 1948. El recuerdo dejado por Franklin Lucero aún persiste en la memoria de los pobladores, los que lo conocieron destacan su buen carácter y voluntad de prestar servicios y contribuir al crecimiento de la localidad, demostrado por las distintas donaciones realizadas en pos del bienestar general, que posibilitarían contar entre otras cosas con un edificio escolar, salón municipal y sala de primeros auxilios. El gobierno de la Revolución Libertadora el 28 de Febrero de 1957 lo condena a la pena de prisión e inhabilitación absoluta perpetua, con la accesoria de destitución acusándolo del delito de defraudación militar reiterada, pero él continúa siendo fiel a Juan Domingo Perón, nada más revelador de su conducta que el libro de su autoría “El Precio de la Lealtad”. La reivindicación final de Franklin Lucero llega en virtud del decreto 727 del 17 de diciembre de 1973 firmado por J.D. Perón en su carácter de Presidente, mediante el cual se le restituye el Grado de General de División, y se lo reincorpora en situación de retiro. Se comenta entre los pobladores que en este lugar permaneció Eva Perón, durante 24 horas, camino hacia Merlo en un viaje para supervisar las obras de construcción de la escuela en el año 1949, en terrenos también cedidos por el General Franklin Lucero. En la actualidad es la Escuela Nº 278, General Franklin Lucero.